La intervención pionera benefició a un paciente con cáncer de vejiga agresivo, redujo complicaciones y aceleró la recuperación postoperatoria.
El Hospital Carlos van Buren de Valparaíso acaba de escribir una página histórica en la medicina regional. Por primera vez, su equipo de especialistas realizó con éxito una cistectomía radical por vía laparoscópica, un procedimiento de alta complejidad que hasta ahora solo se practicaba mediante cirugía abierta.
El protagonista de este avance fue un paciente diagnosticado con un agresivo cáncer de vejiga. Gracias a esta técnica mínimamente invasiva, logró una recuperación más rápida y con menos complicaciones. El jefe de Urología del hospital, Dr. Cristóbal Mülchi, explicó que “el cáncer de vejiga es el noveno más diagnosticado a nivel global, tanto en hombres como en mujeres. En casos agresivos, es necesario extirpar la vejiga completa y reconstruir vías para derivar la orina”.
Ventajas de la laparoscopía
La cirugía laparoscópica se caracteriza por el uso de pequeñas incisiones que reducen el daño en la pared abdominal, disminuyen el sangrado y acortan el tiempo de recuperación. “Esta técnica nos brinda una visión más precisa mediante cámaras de alta resolución y minimiza las complicaciones postoperatorias”, señaló el Dr. Mülchi.
El procedimiento, que se extendió por cinco horas y media, se desarrolló dentro de los tiempos esperados. El paciente mostró una evolución positiva: poco dolor, rápida movilización y alta médica al sexto día.
Formación y desafíos técnicos
Este logro no fue casualidad. El equipo médico del hospital lleva años perfeccionándose en técnicas avanzadas de laparoscopía. Según el Dr. Mülchi, alcanzar este nivel de destreza requiere una progresión gradual en cirugías de menor a mayor complejidad. “Estamos en el nivel más alto en cuanto a exigencia técnica para este tipo de cirugías”, destacó el especialista.
La experiencia abre la puerta para que el hospital continúe ofreciendo procedimientos de alta complejidad con mejores resultados para los pacientes.
Impacto en la calidad de vida
La diferencia entre la cirugía abierta y la laparoscópica es significativa. Mientras la primera puede presentar tasas de complicaciones cercanas al 20%, la segunda reduce ese riesgo a un rango de entre 5% y 10%.
El Hospital Carlos van Buren proyecta seguir desarrollando esta técnica para beneficiar a más pacientes con cáncer de vejiga, consolidándose como un referente nacional en cirugía urológica avanzada.
