Deudas juveniles: cómo evitar la trampa financiera antes de los 30

Endeudarse antes de los 30 se ha vuelto común en Chile. Expertos advierten que el crédito no es ingreso y entregan claves para evitar la trampa financiera juvenil.

El acceso fácil a créditos y tarjetas ha normalizado el endeudamiento temprano en Chile. Expertos advierten que el verdadero riesgo no está en el crédito en sí, sino en usarlo para sostener un estilo de vida sin respaldo en ingresos sólidos.

Endeudarse en Chile nunca había sido tan sencillo. Con un clic, jóvenes de entre 18 y 29 años acceden a tarjetas de crédito, cuotas y préstamos preaprobados que prometen consumo inmediato. Sin embargo, detrás de esta aparente facilidad se esconde una realidad preocupante: la deuda temprana puede convertirse en una carga estructural que condiciona la vida adulta.

Según el estudio “Endeudamiento juvenil y educación financiera: Jóvenes de entre 18 y 29 años”, realizado por el Instituto Nacional de la Juventud en 2020, un 22 % de los jóvenes declaró tener deudas con tarjetas de crédito comerciales y bancarias, mientras que un 30 % consideró que su nivel de endeudamiento era excesivo o alto. Estas cifras reflejan un patrón que se repite: el crédito se usa como ingreso adicional, cuando en realidad es dinero futuro que compromete la libertad financiera.

Liza Salinas, Branch Business Director de Liberty Finance–Life Academy, advierte que el problema no es el acceso al crédito, sino la forma en que se utiliza. “Vemos a diario personas que ganan dinero, pero no saben administrarlo estratégicamente. Life Academy nace justamente para cerrar esa brecha”, explica. Para la ejecutiva, la educación financiera es clave para evitar que los primeros ingresos se conviertan en el inicio de una espiral de pagos y angustia. “Cuando se normaliza vivir endeudado, el problema deja de ser puntual y pasa a ser estructural. La educación financiera no es una restricción, es libertad: permite decidir con información y no desde la urgencia”, enfatiza.

Claves para no caer en el sobreendeudamiento antes de los 30

  1. Entender que el crédito no es ingreso. Cada deuda es un compromiso que reduce la libertad financiera futura.
  2. Conocer los ingresos reales. Basar gastos en bonos o ingresos variables suele llevar a un nivel insostenible.
  3. Ordenar los gastos fijos. Arriendo, transporte y servicios deben estar bajo control antes de aumentar el consumo.
  4. Usar deuda sólo con capacidad de pago clara. Endeudarse sin proyección realista transforma un problema puntual en estructural.
  5. Evitar decisiones emocionales convertidas en gastos permanentes. Créditos de consumo para gastos cotidianos y uso impulsivo de tarjetas son detonantes de sobreendeudamiento.
  6. Ahorrar antes de gastar. Separar un porcentaje fijo del ingreso reduce la dependencia del crédito y permite enfrentar imprevistos.
  7. Aprovechar beneficios tributarios desde joven. Instrumentos como el APV, la Cuenta 2 de AFP y el APV Colectivo ofrecen incentivos fiscales que muchos descubren demasiado tarde.

Respecto a los primeros sueldos, la recomendación es clara: crear un fondo de emergencia, evitar deudas de alto costo, comenzar a ahorrar con beneficios tributarios e invertir en educación financiera antes que en consumo impulsivo. “Los hábitos que se forman con los primeros ingresos suelen acompañar a la persona durante toda su vida adulta”, agrega Salinas.

 

Ir al contenido