El difícil acceso a la casa propia: ¿Por qué es tan difícil comprar una vivienda?

La crisis habitacional en Chile se agudiza, con tasas de interés en aumento y una oferta de viviendas en disminución. Este artículo profundiza en las razones detrás de esta situación y lo que significa para el futuro de la vivienda en Chile.

Mientras la crisis habitacional en Chile se agudiza, estudios proyectan continuidad de tasas altas y menor oferta.

La crisis habitacional en Chile, agravada por las consecuencias de la pandemia, presenta un panorama negativo para quienes aspiran a adquirir una vivienda propia. Con tasas de interés de créditos hipotecarios sosteniéndose alrededor del 5%, un aumento importante respecto al 2% de 2019, el sueño de la casa propia se aleja cada vez más para muchas familias chilenas.

Este incremento en las tasas, sumado a requisitos más exigentes por parte de los bancos y a la diversificación de las inversiones inmobiliarias que hoy privilegian la construcción de oficinas y centros comerciales, ha llevado a una disminución en la adquisición de viviendas, problemática que pasa desde profesionales jóvenes hasta trabajadores con años de experiencia.

Según diferentes economistas, este escenario también ha provocado un alza considerable en los precios de los arriendos, que han visto un incremento del 53% desde el inicio de la pandemia.

Los principales motivos

Hoy en día, estas condiciones hacen que el mercado de arriendo se consolide, eclipsando las posibilidades de compra. Según los expertos, «Esto lleva a que, lo más probable, y hay que decirlo con todas sus letras, va a haber una generación en Chile que no va a poder acceder a la casa propia producto de todas estas condiciones que estamos viendo en el mercado«.

Por otro lado, la sobredemanda de vivienda, impulsada en parte por la llegada masiva de migrantes y una oferta que no crece al mismo ritmo debido a la caída en las obras de construcción, complica aún más el escenario.

Además, los inmuebles disponibles para arrendar son cada vez más pequeños, con una reducción notable en el tamaño promedio, que ha pasado de 226 metros cuadrados en 2022 a 172 metros cuadrados actualmente.

Esta compleja situación revela la necesidad urgente de soluciones efectivas que permitan enfrentar la crisis habitacional, garantizando el acceso a vivienda digna para todos los sectores de la población chilena.

Sin medidas concretas y sostenibles, el futuro de muchas familias continúa siendo incierto en lo que respecta a su capacidad para obtener un hogar propio.

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