El martillo de agua y la rebelión de la conciencia científica

El martillo de agua de Acir Emadus y las ideas del Dr. Ignacio Balcan nos invitan a reflexionar sobre el tiempo, la conciencia y la incomodidad del pensamiento libre frente a la ciencia ortodoxa.

La conmovedora atmósfera subyace a las ondulaciones de la mente inconsciente que se refleja, distorsionada, en la quietud de la consciencia. Atmósfera recargada de grises intenciones y de frías proposiciones…

¿.?

«¿Podría caracterizarse al pasado o al tiempo? Si fuera así, ¿serían dignos de analizarse como Eventos Fenomenológicos Antropofísicos (EFA), no pudiendo separarlos de las concepciones o arquetipos de la consciencia humana estándar? En definitiva; ¿podrían catalogarse como entidades que desafían nuestra ontología ortodoxa, cuya naturaleza existencial solo tendría por finalidad ser parte de una especie de reconocimiento dogmático y poder recobrar así sus lacónicas vigencias, aunque solo fuera por un instante?

Al parecer, nos guste o no, formamos parte de aquellas singularidades. Integrándonos al entramado de una red infinita de frecuencias y partículas; percibiéndonos, al unísono, como realidades discursivamente relativas».

Dr. Ignacio Andrés Balcan Contreras.

“Antropofísica” (Parte I).

Apertura del Centro de Investigaciones Físicas y Neuropsicobiológicas (CIFYN).

COSA

Las últimas dos décadas del vetusto médico Ignacio Balcan Contreras, se convertían en una de las tantas presas del vertiginoso e inapelable vaivén cuántico.

Para bien o para mal, el inquietante protagonismo del tiempo/pasado se configuraba en un vector más que gravitante. Como resultado, el galeno iba adoptando discursos o relatos más cercanos a lo abstracto que al neoempirismo; una especie de apología de proposiciones basadas en inescrutables e incuestionables metadatos. Siendo así, no era de extrañar que esas ambivalencias y cuestionamientos al estándar incomodaran de sobremanera a gran parte de la comunidad científica que le rodeaba. La cual, obviamente, distaba mucho de aquella que otrora lo alabó o le colaboró en sus años más productivos. Sin embargo, luego de un par de décadas, todo y todos se ceñían al nuevo Neoparadigma Neuro/Bio/Psico/Socio/Científico (NPNBPSC); una proto ideología, que se ufanaba de deconstruir todas y cada una de las variables y factores que se utilizaban hasta entonces para analizar el universo y/o la naturaleza de las cosas, tratando de redefinir todo el conocimiento heredado de las generaciones anteriores. Centrándose más en ahondar en el divorcio de dichos saberes, enfatizándose en inventar conceptos o términos rimbombantes, parafernálicos y falsamente inclusivos, más que en el contenido argumentativo de las ideas. Producto de ello, gran parte de los científicos de antaño, incluyendo a Ignacio Balcan, se transformaban para la mayoría del colectivo académico, en personajes pseudoapócrifos. Incluso, llegaban a llamarles “COSA” (Cofradía de los Sombreros de Aluminio); ya que su forma de pensar poseía un alto y peligroso contenido de misticismo, hermetismo, ocultismo, hechicería y/o superstición. De hecho, quizás tenían algo de razón. Pero, a pesar del supuesto reconocimiento científico que sus pares todavía le brindaban -méritos acumulados durante sus deslumbrantes años de estudios y práctica de la ciencia aplicada-, no resultaba novedad que los amantes incondicionales del NPNBPSC se atrevieran a asistir a sus exposiciones exclusivamente para demostrar su desprecio hacia él de la manera más artera, mediante actitudes tales como: cruzar intensas miradas de escepticismo; emitir sonrisas chillonas y cómplices, junto con cuchicheos disonantes y aparatosos; o, simplemente, el hacer un despliegue patético de gestos que a cualquier otro le hubiesen bastado para retirarse del lugar en cero coma. Conductas execrables, que las altas esferas académicas habían adquirido con el devenir del mencionado neoparadigma. Vicios que afloraban con vehemencia, sobre todo cuando ese conjunto se veía bombardeado por argumentos que no concordaban con su discurso único. Pero el Dr. Balcan lo sabía perfectamente, dedicándose muchas veces a amplificar intencionalmente dichas reacciones, en cuanto encontraba la ocasión, utilizando comentarios como el siguiente:

Continuará…֎

Conversión

Acir Emadus

Cautivaste mis percepciones, desde que te hice parte del presente.

Más aún, cuando pude observar tu magnífica red de expresiones;

redefiniendo mis conceptos sobre la divinidad de la naturaleza.

¿Exageración de un padre? ¿Te lo preguntarás algún día?

Sin embargo, con el tiempo, comprobarás que copaste todas mis versiones.

Conversión de conversiones;

de las vivencias añejas, de las renovadas y de las que, a posteridad, se me negarán;

De inquietudes re digeridas, que por fin fueron catalizadas al percibir tus primeros aromas;

De amarguras y tormentos, que recalaron en el consuelo de tus armónicos sollozos;

De alegrías y hermosas emociones, que revivirán cada vez que ilumines con tu resplandor.

En fin, del período que llevo a cuestas, en este viaje bañado por estelas;

ha sido tu existencia lo que me ha dado la posibilidad de lo imposible.

Amada hija: una cosa es segura, a pesar de los paréntesis, juntos sellaremos nuestros ciclos.֎

Nus Ve

Acir Emadus

Quiero ser tu canción, desde principio a fin;

quiero rozarme en tus labios y ser tu jazmín.

Ser el jabón que te suaviza, el baño que te empapa;

la toalla que deslizas por tu piel mojada.

Yo quiero ser tu almohada, tu edredón de seda;

besarte mientras sueñas y verte dormir;

quiero ser el sol que entra y que retoza sobre tu cama;

ese mismo que te despierta poco a poco, y que te hace sonreír.

Quiero estar en el más suave toque de tus dedos;

entrar en lo más íntimo de tus secretos;

quiero ser la cosa buena, liberada, o prohibida;

Por querer ser todo en tu vida, deberían acusarme de ser ultra ambicioso.

Todo lo que quieras darme, quiero que me lo des;

A cambio, te llevaré de la mano a lugares en que te sientas más mujer;

de ir más allá de ese cariño que me das.

Nus Ve, me imagino tantas cosas… y sí; siempre quiero más.

Tú eres mi dulce desayuno, mi pastel perfecto; mi bebida preferida; mi plato predilecto.

Eso sí, aprovecho de enviarte una advertencia:

como y bebo de lo bueno, sin calendarios ni hora fija;

de mañana, tarde, o noche;

además, soy enemigo acérrimo de las dietas de telediarios.

Pero estoy dispuesto a ceder;

por este amor, que alimenta a mi fantasía;

que se transformó en mi sueño más recordado; en mi fiesta interminable; en mi alegría contagiosa; en mi comida preferida; en mi perfume más exquisito; y en mi bebida más espumante.

¿Qué más puedo decirte?

Eres todo en la vida, tuya y mía. ֎

Ir al contenido