El presidente estadounidense activó la “Operación Furia Épica”, con ataques masivos que destruyeron centros de mando, buques y sistemas de misiles iraníes. La escalada amenaza con prolongarse por semanas.
Después de años de planificación y semanas de acumulación de fuerzas en Oriente Medio, el presidente Donald Trump dio la orden de atacar a Irán. El Pentágono confirmó que los primeros bombardeos destruyeron centros de mando, instalaciones de misiles y buques de la marina iraní.
El general Dan Caine explicó que Estados Unidos había desplegado miles de militares, cientos de aviones de combate, aviones cisterna y los portaviones USS Abraham Lincoln y USS Gerald Ford. “Estos movimientos garantizaron que las fuerzas estadounidenses se mantuvieran posicionadas, protegidas y listas para responder de manera decisiva ante cualquier amenaza”, señaló.
La orden llegó el viernes por la tarde. Según Caine, Trump instruyó directamente: “La Operación Furia Épica está aprobada. No hay marcha atrás. Buena suerte”. El inicio de la campaña se produjo el sábado a las 9:45 en Teherán, con una oleada sincronizada de más de 100 aeronaves, incluyendo cazas, bombarderos y plataformas no tripuladas. La Marina también lanzó misiles Tomahawk contra buques iraníes.
Caine detalló que “en la fase inicial, el objetivo del CENTCOM fue la selección sistemática de objetivos en la infraestructura de mando y control de los iraníes, sus fuerzas navales, emplazamientos de misiles balísticos y su infraestructura de inteligencia”. Además, operaciones cibernéticas y espaciales interrumpieron las comunicaciones iraníes, dejándolos “sin capacidad para ver ni responder eficazmente”.
Los ataques alcanzaron más de 1.000 objetivos en las primeras 24 horas. Sin embargo, el general advirtió que “esta no es una operación de una sola noche. Los objetivos militares que se han encomendado al CENTCOM y a la Fuerza Conjunta llevarán algún tiempo en alcanzarse”. Hasta ahora, cuatro militares estadounidenses han muerto desde el inicio de la guerra.
Trump defendió la ofensiva desde la Casa Blanca. “Esta era nuestra última y mejor ocasión para atacar, lo que estamos haciendo ahora mismo, y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro”, afirmó. También anticipó una escalada: “Ni siquiera hemos comenzado a golpearles con fuerza. La gran ola todavía no ha llegado”.
El mandatario no descartó enviar tropas terrestres. “No me acobardo respecto a tropas en el terreno, como todos esos presidentes que dicen: ‘No habrá tropas en el terreno’. Yo no digo eso”, sostuvo. La duración del conflicto sigue abierta, aunque Trump reconoció que podría extenderse más allá de las proyecciones iniciales de cuatro o cinco semanas.
Estados Unidos, junto a Israel, ha atacado cientos de objetivos en todo Irán, incluyendo misiles, la Armada y centros de mando. La tensión aumenta y la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de esta guerra.
