Las compañías de Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Limache se encuentran desplegadas en un operativo de máxima emergencia, mientras brigadas de CONAF y operaciones aéreas intentan contener el avance del fuego hacia sectores estratégicos.
En horas de la tarde, la Región de Valparaíso enfrenta una nueva emergencia que mantiene en alerta a las comunidades. Los Cuerpos de Bomberos de Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Limache han declarado Acuartelamiento General, movilizando a todas sus unidades ante un incendio forestal declarado y totalmente descontrolado en el sector Camino a Sonacol, próximo a Forestal Ace y la parte alta de Belloto Norte.
El fuego, según los primeros reportes, presenta una peligrosa proyección hacia el Fuerte Aguayo en Viña del Mar, Concón y el Embalse Los Aromos en Limache, lo que ha encendido las alarmas en las autoridades locales y en los equipos de emergencia.
Desde Viña del Mar se despacharon las máquinas 81, 61, 103, 51, 52, UR-2, 43 y CJ-2, mientras que Bomberos de Quilpué movilizó las unidades 22, 32 y 52. En paralelo, brigadas terrestres de CONAF trabajan intensamente en el terreno, apoyadas por operaciones aéreas que buscan frenar el avance de las llamas.
Un voluntario de Bomberos señaló que “la situación es crítica y requiere la máxima coordinación entre todas las compañías, porque el fuego amenaza zonas habitadas y puntos estratégicos de la región”. La magnitud del operativo refleja la gravedad del escenario, donde cada minuto resulta vital para evitar que el incendio se expanda hacia áreas urbanas.
La emergencia también involucra a SENAPRED, Carabineros y equipos de salud del SAMU, quienes se mantienen en alerta para asistir a la población en caso de evacuaciones o emergencias médicas. El llamado de las autoridades es claro: mantener la calma, seguir las instrucciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios hacia las zonas afectadas.
Este nuevo episodio de incendios forestales vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la región frente a las altas temperaturas y la sequía, condiciones que favorecen la propagación rápida del fuego. La comunidad observa con preocupación el despliegue de recursos, mientras se espera que las labores conjuntas logren contener la emergencia en las próximas horas.
