6G la revolución tecnológica que transformará nuestra vida cotidiana

El 6G será la próxima revolución tecnológica en telecomunicaciones, con inteligencia artificial integrada, velocidades de cientos de gigabits por segundo y aplicaciones futuristas como hologramas y ciudades inteligentes. Chile avanza en su preparación para esta nueva etapa.

La próxima generación de redes móviles promete velocidades inéditas, inteligencia artificial integrada y aplicaciones futuristas que cambiarán la forma en que nos comunicamos y vivimos.

El futuro de las telecomunicaciones ya tiene nombre: 6G. Aunque aún se encuentra en fase de investigación, organismos internacionales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y el consorcio 3GPP estiman que su llegada comercial será alrededor del año 2030, bajo el programa IMT-2030.

La gran diferencia respecto al 5G es que el 6G no solo busca ser más rápido, sino también más “inteligente”. Esta nueva red integrará inteligencia artificial en su propia infraestructura, lo que permitirá organizar el tráfico de datos, ahorrar energía, reforzar la seguridad y adaptarse automáticamente a las necesidades de los usuarios.

Según estudios publicados en IEEE Communications, el 6G podría alcanzar velocidades de cientos de gigabits por segundo, con latencias inferiores a un milisegundo y la capacidad de conectar millones de dispositivos por kilómetro cuadrado. Esto significa que todo funcionará más rápido y sin interrupciones, incluso en escenarios con millones de aparatos conectados simultáneamente.

Las aplicaciones que se proyectan parecen sacadas de la ciencia ficción: realidad aumentada sin retraso, hologramas en tiempo real, telepresencia 3D para reuniones a distancia, vehículos autónomos que se comuniquen entre sí para evitar accidentes y ciudades inteligentes cognitivas, capaces de aprender y tomar decisiones para mejorar la vida de las personas.

Centros de investigación como Samsung Research y Nokia Bell Labs explican que para lograr estas capacidades se utilizarán tecnologías innovadoras como frecuencias terahertz y edge computing, lo que permitirá que dispositivos como lentes o celulares sean más livianos y eficientes.

En Chile, aunque el 6G aún parece lejano, ya se están dando pasos concretos para prepararse. La Subtel reportó en junio de 2025 más de 8,2 millones de conexiones 5G en el país, además de un aumento sostenido en la fibra óptica, infraestructura clave para transportar la enorme cantidad de datos que el 6G requerirá. Asimismo, creó el Observatorio 5G, una plataforma que reúne experiencias y casos de uso para entender cómo estas tecnologías se aplican en la vida real.

En el ámbito académico, la Universidad Andrés Bello (UNAB) ha tenido un rol activo en la discusión, conectando a la academia, la industria y el Estado a través de BridgEX Latam, evento donde especialistas nacionales e internacionales debatieron sobre el 5G avanzado y el futuro del 6G.

Mailyn Calderón, Directora del Magíster en Gestión TI y Telecomunicaciones de la UNAB, enfatizó que el desafío para Chile será múltiple: administrar mejor el espectro radioeléctrico, reforzar la infraestructura digital, mejorar la gobernanza y la ciberseguridad, además de formar talento especializado.

A nivel global, ya se discuten estándares como IMT-2030, el uso de satélites LEO/MEO, bandas terahertz y la integración de inteligencia artificial en infraestructura crítica. Chile deberá participar activamente en estos espacios y modernizar sus políticas para no quedar rezagado.

Si Estado, academia e industria trabajan coordinados, el 6G podría habilitar aplicaciones revolucionarias: hologramas en salud y educación, ciudades inteligentes predictivas, movilidad autónoma y nuevas economías digitales basadas en inteligencia artificial. En definitiva, el 6G se perfila como un habilitador clave para el desarrollo científico, productivo y urbano del país.

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