Alcaldesa Carolina Corti exige soluciones urgentes por crisis del transporte público en Quilpué

La paralización del transporte público en el Gran Valparaíso golpea con fuerza a Quilpué. La alcaldesa Carolina Corti denunció que más de 36 mil vecinos enfrentan aislamiento y dificultades para llegar a sus trabajos y centros de salud, exigiendo respuestas inmediatas de las autoridades.

Miles de familias de la comuna enfrentan aislamiento y dificultades para llegar a sus trabajos y centros de salud debido a la paralización del sistema de locomoción colectiva.

La alcaldesa de Quilpué, Carolina Corti, levantó una fuerte advertencia frente a la paralización del transporte público que afecta al Gran Valparaíso y que, según sus palabras, “hasta 36 mil vecinos de Quilpué están siendo afectados diariamente”. La autoridad comunal subrayó que el impacto es profundo y golpea directamente la vida cotidiana de miles de familias.

La paralización del transporte público que afecta hoy al Gran Valparaíso está impactando directamente a entre 30 mil y 36 mil vecinos de Quilpué, quienes han visto gravemente limitada su posibilidad de trasladarse a sus lugares de trabajo y centros de salud, considerando además que el Metro no es una alternativa cercana para todos y que vecinos de sectores más alejados hoy quedan aislados pese al apoyo por parte de EFE”, señaló Corti, visiblemente preocupada por la situación.

La jefa comunal recalcó que el problema no solo compromete la movilidad, sino también el normal funcionamiento de la ciudad: “Estamos frente a una situación que compromete el normal funcionamiento de la comuna y que hoy está afectando la vida diaria de miles de familias, más aún cuando estamos a menos de dos semanas de marzo, periodo en que aumenta significativamente la demanda por la vuelta al trabajo, colegios y universidades”.

En su declaración, Corti responsabilizó directamente a las autoridades regionales y nacionales: “La Seremi y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones deben asumir su responsabilidad y resolver con urgencia la controversia respecto de pagos comprometidos por el Estado que hoy mantiene paralizado el sistema. No es aceptable que un conflicto de esta naturaleza termine afectando la continuidad de un servicio esencial y trasladando ese costo directamente a los vecinos”.

Finalmente, la alcaldesa enfatizó que el transporte público no puede quedar a merced de disputas administrativas: “El transporte público no puede quedar sujeto a la incertidumbre administrativa. Hoy se requiere conducción, soluciones concretas y autoridades que estén a la altura de garantizar la continuidad de un servicio básico para la ciudadanía”.

La crisis del transporte en Quilpué se convierte así en un tema de urgencia comunal, donde la falta de soluciones inmediatas amenaza con profundizar el aislamiento de sectores enteros y tensionar aún más la vida diaria de los habitantes

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