Caos, el héroe de Aduanas que se retira tras siete años de servicio en Valparaíso

El Labrador Retriever Caos, héroe de la Aduana Regional de Valparaíso, se jubiló tras siete años de servicio en operativos antidrogas. Adoptado por una familia porteña, inicia una nueva etapa de descanso y cariño.

El Labrador Retriever que participó en históricos operativos antidrogas deja la primera línea y comienza una nueva vida junto a una familia porteña.

Después de siete años de incansable labor en la Aduana Regional de Valparaíso, el perro detector de drogas Caos se jubiló oficialmente, cerrando una trayectoria marcada por hitos en la lucha contra el narcotráfico. Este ejemplar de raza Labrador Retriever color amarillo, de carácter dócil y juguetón, inició su trabajo operativo en noviembre de 2019 y rápidamente se convirtió en pieza clave de los binomios caninos que refuerzan la seguridad del país.

Durante su carrera, Caos participó en decenas de procedimientos de fiscalización en puertos y pasos fronterizos de Coquimbo, Osorno, Araucanía y Valparaíso, destacando especialmente en la histórica incautación de más de mil toneladas de droga impregnada en cargamentos de madera provenientes de Bolivia. Este caso, revelado en junio pasado, se transformó en un referente nacional por la magnitud del hallazgo y la precisión del trabajo canino.

No menos relevante fue su participación en la Operación Mediterráneo (2024), donde se incautaron 60,2 kilos de cocaína ocultos en maquinaria agrícola destinada a Europa. La operación, iniciada por una alerta de inteligencia de la Aduana Regional de Valparaíso, culminó con la primera entrega vigilada internacional vía marítima y la detención de los involucrados en Chile y Francia. Estos logros consolidaron a Caos como un verdadero símbolo de la eficacia de los equipos caninos en la lucha contra el crimen organizado.

El Servicio Nacional de Aduanas planifica cuidadosamente el ciclo de vida de sus perros detectores. Generalmente, tras siete años de servicio —o más, dependiendo de su salud— los ejemplares son reemplazados por nuevos canes entrenados en la Escuela de Adiestramiento Canino de Los Andes, institución que ha ganado prestigio nacional por su preparación técnica. En este caso, el relevo de Caos ya está en funciones: un joven Labrador Retriever negro de un año, entrenado para detectar drogas tradicionales y sintéticas, tabaco, dólares y armas de fuego.

Mientras tanto, Caos disfruta de su nueva vida en un cerro de Valparaíso, adoptado por Ingrid y Rodolfo, quienes relatan con cariño: “Compartimos y jugamos con él. Tiene su plaza, le tiramos la pelota y se mete, también lo llevamos a la playa, a pasear, hasta comprar el pan va con nosotros. Si salió regalón”.

La historia de Caos refleja no solo la importancia de los binomios guía-can en la seguridad nacional, sino también el reconocimiento y gratitud hacia estos animales que, tras años de servicio, merecen una vida plena y rodeada de afecto.

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