Ley Jacinta: Nuevos requisitos para conducir y cambios en el SOAP

La Ley Jacinta, publicada el 7 de febrero, introduce mayores exigencias para obtener licencia de conducir, fija nuevas reglas para niños en motocicletas y duplica las coberturas del SOAP. Además, otorga fuero laboral por pérdida de un hijo y suspende temporalmente la venta del seguro obligatorio.

La normativa, publicada el sábado 7 de febrero, endurece las exigencias para obtener licencia de conducir, protege a los niños en motocicletas y duplica las coberturas del seguro obligatorio, generando impacto inmediato en aseguradoras y conductores.

El pasado sábado 7 de febrero entró en vigencia la Ley Jacinta (Nº 21.797), una normativa que marca un antes y un después en la regulación del tránsito en Chile. La iniciativa, publicada en el Diario Oficial, introduce modificaciones profundas en la Ley de Tránsito y en otras normativas relacionadas, con el objetivo de aumentar la seguridad vial y garantizar mayor protección a las familias.

La ley lleva el nombre de Jacinta González Schnitzer, una bebé de cinco meses que falleció en 2022 tras ser atropellada por un conductor de 80 años que perdió el control de su vehículo debido a un cáncer en etapa avanzada. Su historia conmovió al país y se transformó en símbolo de la necesidad de actualizar las exigencias para quienes conducen vehículos motorizados.

Mayores exigencias para obtener licencia de conducir

Uno de los cambios más relevantes es la obligación de presentar una declaración jurada al momento de solicitar o renovar la licencia de conducir. En ella, el postulante deberá acreditar que no ha sido diagnosticado ni tiene conocimiento de padecer enfermedades inhabilitantes o restrictivas. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, junto al Ministerio de Salud, tendrá un plazo de 12 meses para definir el listado oficial de patologías que impedirán conducir. En caso de falsedad en la declaración, la sanción será inmediata: cancelación de la licencia.

Protección para niños en motocicletas

La normativa también establece nuevas reglas para el transporte de menores en motocicletas. Desde ahora, solo podrán viajar niños mayores de 12 años, siempre en una posición segura, con los pies apoyados y nunca entre el conductor y el manubrio. Esta práctica, considerada altamente peligrosa, queda prohibida de manera definitiva.

Coberturas del SOAP duplicadas

La Ley Jacinta impacta directamente en el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP). Las coberturas se duplican en beneficio de los afectados:

  • Fallecimiento e incapacidad permanente total: de 300 a 600 UF.
  • Incapacidad permanente parcial: de 200 a 400 UF.
  • Gastos médicos y rehabilitación: de 300 a 600 UF.

Además, el plazo de pago por fallecimiento se reduce de 10 a 7 días hábiles, agilizando el apoyo económico a las familias.

Fuero laboral por pérdida de un hijo

En el ámbito laboral, la ley incorpora un fuero especial de un mes para madres y padres trabajadores que enfrenten el fallecimiento de un hijo. Esta medida busca otorgar estabilidad mínima en un momento de profundo impacto emocional.

Suspensión temporal de la venta del SOAP

La entrada en vigencia de la normativa generó un efecto inmediato en el mercado asegurador. La Asociación de Aseguradores de Chile (AACh) anunció la suspensión temporal de la venta del SOAP, indispensable para obtener el Permiso de Circulación. El gremio explicó que las compañías no pueden comercializar el seguro “hasta que se complete el procedimiento administrativo exigido por el mandato legal para su entrada en vigencia”. La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) debe depositar la nueva póliza en el Depósito de Pólizas y publicarla en el Diario Oficial. Solo entonces las aseguradoras podrán retomar la venta bajo las nuevas condiciones.

Conclusión

La Ley Jacinta representa un avance significativo en materia de seguridad vial y protección social. Endurece los requisitos para conducir, protege a los niños en motocicletas, mejora las coberturas del SOAP y otorga respaldo laboral a padres en duelo. Aunque su implementación genera ajustes inmediatos en el mercado asegurador, la normativa busca un objetivo claro: salvar vidas y garantizar mayor justicia para las familias afectadas por accidentes de tránsito.

Ir al contenido