Con un 40% de progreso, la futura Línea 7 promete reducir tiempos de viaje en casi un 50% y beneficiar directamente a más de 1,6 millones de habitantes de la capital.
En una jornada marcada por la emoción y el simbolismo urbano, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, junto al presidente del directorio de Metro, Guillermo Muñoz, encabezaron el primer encuentro de túneles de la Línea 7 del Metro de Santiago, un hito que se concretó en pleno corazón de la ciudad y que marca un avance decisivo en la construcción de esta obra de infraestructura.
El ministro de Grange subrayó la trascendencia del proyecto, destacando que “estas son obras de Estado que tienen un impacto sobre la sociedad, sobre los vecinos, sobre las familias y que son enormes”. Según explicó, la nueva línea permitirá ahorros de tiempo significativos para los usuarios: “Un proyecto de este tipo puede ahorrar media hora, 40 minutos, hasta una hora de viaje. Eso puede ser cinco o diez horas a la semana, 40 u 80 horas al mes y, si lo llevamos al año, son 400 horas de ahorro. Es un cambio directo en la calidad de vida de millones de familias”.

La Línea 7, que ya alcanza un 40% de avance, contempla una extensión de 26 kilómetros y 19 estaciones, atravesando ocho comunas de la capital. Por primera vez, sectores como Renca, Cerro Navia y Vitacura se integrarán a la red de Metro, sumándose a Santiago, Quinta Normal, Recoleta, Providencia y Las Condes. La inversión total asciende a US $2.528 millones y se proyecta que la obra esté operativa en 2028.
El presidente del directorio de Metro, Guillermo Muñoz, enfatizó el carácter transformador de la iniciativa: “Son obras de Estado que, otras veces lo he dicho, son transformadoras, que no solo cambian la vida de personas, cambian también la ciudad. Hacen que Santiago sea cada vez mejor”. Muñoz recordó que el proyecto comenzó hace dos gobiernos y que hoy se encuentra en plena ejecución, con la expectativa de que las futuras autoridades continúen impulsando este plan de expansión sin precedentes.
Los beneficios concretos para los usuarios serán notables. Actualmente, un viaje entre las estaciones terminales demora cerca de 72 minutos en buses del sistema público. Con la Línea 7, ese mismo trayecto se reducirá a aproximadamente 37 minutos, lo que representa una disminución del 49% en los tiempos de traslado. Además, se estima que durante su primer año de operación la línea registrará una afluencia promedio diaria de 194 mil viajes en días laborales, alcanzando un total anual cercano a los 60 millones de desplazamientos.

El ministro de Grange reiteró que este proyecto se enmarca en un plan nacional de infraestructura impulsado por el Presidente José Antonio Kast, señalando que el Gobierno dará todo el apoyo necesario para acelerar su ejecución. “Hay un plan tremendamente ambicioso que es parte del proyecto país y en ese sentido vamos a dar todo el apoyo para seguir avanzando de la forma más acelerada posible”, afirmó.
Con este encuentro de túneles, la Línea 7 reafirma su papel como una obra estratégica para Santiago, destinada a mejorar la movilidad, reducir tiempos de viaje y ofrecer nuevas oportunidades de conexión a más de 1,6 millones de habitantes.
