El gremio acusa falta de apoyo del Ministerio de Transportes y advierte que la crisis económica y el alto costo del combustible podrían paralizar el transporte público de pasajeros en toda la región.
Los conductores de transporte público de pasajeros de la Región de Valparaíso han encendido las alarmas y puesto fecha límite al Gobierno: el próximo 18 de mayo se transformará en un día clave, pues de no existir una respuesta concreta a sus demandas, se iniciará un paro regional indefinido que afectará directamente a miles de usuarios.
El gremio denuncia que desde marzo a la fecha, el alza constante de los combustibles ha golpeado duramente sus finanzas, manteniéndolos en estado de alerta permanente. A juicio de los dirigentes, las nuevas autoridades encabezadas por el Ministerio de Transportes no estarían “conectadas” con la crisis que atraviesa este vital servicio para la comunidad.
Óscar Cantero, presidente de la Confederación de Transporte Terrestre de la Quinta Región, explicó que las últimas reuniones con el Gobierno solo abordaron la deuda que se arrastra desde el año pasado, sin entregar soluciones al déficit económico actual. “El conductor, ante el alto costo diario, no logra obtener su porcentaje diario, lo que golpea duramente sus finanzas al término del día”, señaló.
El dirigente fue categórico: “Solo han existido compensaciones a taxis colectivos, transporte escolar y servicios rurales entre otros, pero para este sector de los conductores se ve mermado cada día su sueldo diario, no alcanzan a sacar su porcentaje”.

La situación es crítica. Según Cantero, cada chofer debe destinar entre $50.000 y $60.000 pesos diarios solo en combustible para movilizar los buses, un gasto que resulta insostenible. “El corte de boleto y la presión a diario no permiten generar una recaudación favorable. Los conductores deben duplicar las horas frente al volante para cubrir combustible, cuota para el dueño del bus y su propio porcentaje”, lamentó.
Además, el vocero acusó confusión en las autoridades: “Un tema es la deuda que se arrastra desde el año 2025 y otra es la urgente compensación en el financiamiento del petróleo para los buses, son cosas muy diferentes”, aclaró.
La advertencia es clara: si el Gobierno regional no entrega una ayuda inmediata, la paralización del transporte público será inevitable. Los pasajeros y la comunidad ya conocen la crisis, y el gremio asegura que no resistirá más días sin soluciones concretas.
