El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, junto a la Subsecretaría de Telecomunicaciones y la industria, ponen en marcha un plan nacional que busca ordenar y retirar más de 66 mil cables en todo el país, mejorando la seguridad y la conectividad urbana y rural.
Tras seis años de tramitación legislativa, el Gobierno de Chile dio inicio oficial al Plan Nacional de Ordenamiento y Retiro de Cables, una medida que marcará un antes y un después en la infraestructura digital del país. La iniciativa, encabezada por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, y el presidente de IDICAM, Rodrigo Ramírez, busca garantizar un entorno urbano más seguro y una conectividad de calidad para millones de familias.
“Estamos muy expectantes respecto al inicio de este primer plan, el que considera más de 66 mil intervenciones a nivel nacional, en las 16 regiones del país, con el objetivo principal de mejorar la calidad de vida de las familias, la inserción urbana de los proyectos de telecomunicaciones que favorecen la conectividad en las zonas urbanas y rurales, y generar mejores ciudades tanto para las actuales como para las futuras generaciones”, señaló el ministro Louis de Grange, subrayando la magnitud del desafío.

En su primer año de ejecución, el plan abarcará 34 comunas en 9 regiones, mientras que en el transcurso de tres años se extenderá a 319 comunas de las 16 regiones de Chile. La operación contempla el retiro de cables en desuso y el ordenamiento del tendido existente, una problemática que por años ha afectado la estética urbana, la seguridad pública y la continuidad de los servicios esenciales.
La subsecretaria Romina Garrido destacó la relevancia histórica de la medida: “Con el Plan de Ordenamiento y Retiro de Cables, Chile inicia hoy la mayor operación de ordenamiento de infraestructura digital del país, lo que se traducirá en un Chile más conectado y ordenado. La intersección de Avenida Walker Martínez con Colombia, en La Florida, marca un hito al ser el punto inicial de este plan que se extenderá por 3 años y abarcará 319 comunas. Un esfuerzo conjunto entre el Gobierno, municipios, operadores y ciudadanos, lo que garantizará telecomunicaciones confiables y espacios públicos seguros”.

Por su parte, Rodrigo Ramírez, presidente de IDICAM —que agrupa a empresas como Claro VTR, Entel, Movistar, WOM, GTD, ON NET Fibra, Ufinet y Andean Telecom Partners ATP— enfatizó el carácter histórico de la iniciativa: “Estamos frente a una de las operaciones de infraestructura más importantes que ha enfrentado la industria de telecomunicaciones en su historia. El Plan de Retiro y Ordenamiento de Cables ya completó sus etapas preparatorias y logró un hito clave: consolidar un modelo colaborativo multioperador que permitió coordinar capacidades técnicas, operativas y territoriales. Esto demuestra que cuando existe articulación entre Estado, municipios, operadores e industria, es posible avanzar en soluciones técnicamente viables, financieramente sostenibles y con impacto directo en la recuperación del espacio público y la seguridad urbana”.

El contexto es claro: Chile se posiciona como uno de los países con Internet fijo más rápido del mundo y con más de 10 millones de conexiones 5G activas en todas las regiones. Sin embargo, este estándar requiere de mantención constante y de un ordenamiento que asegure que los cables que conectan hogares, empresas e instituciones no se conviertan en un riesgo ni en un obstáculo para el desarrollo urbano.
Con este plan, el país no solo busca mejorar la conectividad, sino también recuperar la estética de las ciudades, garantizar espacios públicos más seguros y proyectar un futuro digital ordenado y sostenible.
