Cachorros de Aduanas se preparan para enfrentar el crimen organizado

El Servicio Nacional de Aduanas avanza en la formación de una nueva camada de canes detectores en la Escuela de Los Andes. Su olfato permitió incautar más de 962 kilos de drogas y 1.500 dosis sintéticas, consolidándolos como pieza clave en el combate contra el crimen organizado.

La nueva camada de canes detectores refuerza la lucha contra el tráfico ilícito y consolida a la Escuela de Los Andes como referente nacional en adiestramiento especializado.

El Servicio Nacional de Aduanas avanza con fuerza en la formación de una nueva generación de canes detectores, consolidando una de sus herramientas más efectivas en la lucha contra el tráfico ilícito y el crimen organizado.

Desde sus primeras semanas de vida, estos cachorros inician un riguroso proceso de estimulación temprana, que incluye trabajo neurosensorial, adaptación progresiva a distintos entornos y socialización en escenarios reales como aeropuertos y pasos fronterizos. Este entrenamiento no solo fortalece sus capacidades técnicas, sino que también proyecta una imagen cercana y valorada por la ciudadanía, al evidenciar el cuidado y dedicación en su formación.

Los resultados de los binomios guía-can han sido contundentes. Entre 2020 y 2025, los perros de Aduanas, en conjunto con tecnologías de fiscalización, permitieron la incautación de 1,6 toneladas de drogas tradicionales como cocaína y marihuana, además de más de 330 dosis de drogas sintéticas. Sin embargo, lo más revelador es el impacto directo de su olfato: solo gracias a las alertas levantadas por los propios canes, sin apoyo de otros instrumentos, se logró incautar 962 kilos de drogas tradicionales y más de 1.500 dosis sintéticas, demostrando la precisión y eficacia de esta herramienta en terreno.

El proceso de formación se desarrolla en la Escuela de Adiestramiento Canino de Los Andes, un centro especializado que ha consolidado un estándar técnico reconocido a nivel nacional. Actualmente, esta unidad no solo entrena a los perros del Servicio Nacional de Aduanas, sino que también prepara la segunda camada de canes de la Armada, posicionándose como referente en la materia.

En su fase avanzada de entrenamiento, los canes adquieren capacidades para detectar múltiples aromas, incluyendo drogas, armas, tabaco y, más recientemente, divisas. Esta última especialización busca fortalecer la detección de flujos ilícitos de dinero vinculados al crimen organizado y al lavado de activos, ampliando el alcance de la fiscalización.

A lo largo del país, los canes han sido fundamentales en procedimientos relevantes para la detección de drogas y otras mercancías ilícitas. Hemos visto su efectividad en casos complejos, como la detección de sustancias impregnadas en madera en la región de Arica. Hoy, además, estamos avanzando en ampliar su espectro olfativo, incorporando la detección de divisas, lo que fortalece nuestra capacidad para enfrentar el crimen organizado y el lavado de activos”, señaló Kareem Núñez, Jefa del Departamento Nacional de Drogas.

 

Por su parte, el veterinario de la Escuela de Los Andes, Daniel Torrado, explicó que

el proceso comienza desde el nacimiento, con una etapa de estimulación temprana que permite desarrollar habilidades sensoriales y conductuales. Luego se trabaja en la adaptación a distintos entornos operativos y finalmente en el entrenamiento específico, donde se consolida el binomio guía-can. Este vínculo es fundamental para lograr un desempeño efectivo en terreno”.

Actualmente, Aduanas cuenta con 22 binomios desplegados desde Arica a Punta Arenas, cuya labor combina precisión técnica con cercanía hacia la ciudadanía. La formación de nuevas camadas y el fortalecimiento de la Escuela de Los Andes permiten proyectar un sistema de control más robusto, moderno y preparado para enfrentar los desafíos del comercio ilícito en todas sus formas.

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