La nueva normativa de la Ley General de Telecomunicaciones exige que todas las líneas móviles prepago estén asociadas a la identidad de sus usuarios, con el fin de reforzar la seguridad y combatir delitos telefónicos.
El teléfono celular se ha convertido en una herramienta indispensable en la vida diaria. Para miles de personas, mantener activa una línea prepago es la manera más práctica y económica de acceder a la telefonía móvil. Sin embargo, desde este jueves 20 de agosto entrará en vigor una nueva exigencia que cambiará la forma en que se administran estas líneas.
La medida, enmarcada en la Ley General de Telecomunicaciones, establece que todas las líneas móviles prepago deberán estar registradas con la identidad de una persona. El objetivo es claro: fortalecer la seguridad, facilitar la investigación de delitos y bloquear equipos robados o extraviados.
📌 ¿Cómo se realiza el registro?
Los usuarios deberán entregar información básica y verificable:
- Nombre completo
- Número de cédula de identidad o pasaporte
- Dirección
- Teléfono de contacto
El correo electrónico será opcional, pero las compañías también deberán incorporar datos técnicos del equipo, como los números IMEI, MSISDN e IMSI. Estos antecedentes estarán protegidos bajo medidas de seguridad para resguardar la privacidad de los clientes.
📌 ¿A quiénes afecta?
La obligación aplica tanto a nuevas líneas prepago como a aquellas que ya están activas. En el caso de estas últimas, el registro podrá solicitarse al momento de realizar acciones como una recarga.
Desde la empresa Entel se informó que quienes tengan una línea sin registrar dispondrán de 10 días corridos desde el 20 de agosto para completar el procedimiento.
📌 ¿Qué ocurre si no se registra la línea?
Si el usuario no realiza el registro dentro del plazo, podrá seguir utilizando su número y el saldo disponible. Sin embargo, no será posible efectuar nuevas recargas hasta que se cumpla con la obligación.
Esta medida busca cerrar espacios a las estafas telefónicas y otros delitos que se aprovechan del anonimato de las líneas prepago, reforzando así la confianza en el sistema de telecomunicaciones del país.

