El sismo más fuerte en una década golpeó al país, dejando víctimas, destrucción y alarma en ciudades principales; se sintió también en Ecuador y Panamá.
Un devastador terremoto de magnitud 7,4 estremeció este lunes a Colombia, convirtiéndose en el movimiento telúrico más potente registrado en el país durante la última década. La tragedia ha dejado al menos 71 personas fallecidas, decenas de heridos y un número aún indeterminado de ciudadanos atrapados bajo los escombros de edificios colapsados.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirmó que el epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento del Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros. El impacto fue tan fuerte que se sintió en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Popayán, Manizales, Armenia y Pereira, generando escenas de pánico y evacuaciones masivas.
En Pereira se reportaron 18 víctimas fatales, mientras que en Manizales se contabilizaron dos fallecidos. En esta última ciudad, incluso la catedral sufrió daños estructurales en una de sus torres. En Cali, varias fachadas se desplomaron y el aeropuerto registró importantes afectaciones, interrumpiendo operaciones aéreas.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, expresó su preocupación por las réplicas: “Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas”. En Quibdó, capital del departamento, se reportaron heridos y graves daños en edificaciones públicas y privadas.
El terremoto no solo golpeó a Colombia. En Panamá, el Instituto de Geociencias informó que varias regiones del este del país fueron sacudidas, obligando a evacuar edificios en Ciudad de Panamá. En Ecuador, el temblor se sintió en provincias como Pichincha e Imbabura, generando alarma en Quito y en zonas fronterizas.
El gobierno colombiano decretó desastre nacional, activando protocolos de emergencia y desplegando equipos de rescate en las zonas más afectadas. La magnitud del evento ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las infraestructuras y la necesidad urgente de reforzar planes de prevención y respuesta ante catástrofes naturales.
