La medida, que comenzó este 1 de mayo, busca reducir los niveles de polución en la Región Metropolitana durante los meses más críticos del invierno.
Desde este 1 de mayo de 2026, la Región Metropolitana vive un cambio trascendental en su movilidad urbana: entró en vigencia la restricción vehicular permanente, una medida que se enmarca dentro del Plan de Gestión de Episodios Críticos (GEC) impulsado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
El objetivo es claro y contundente: “Reducir la contaminación atmosférica durante los meses de invierno”, señalaron desde la cartera, en referencia a los altos índices de polución que afectan la salud de los habitantes de Santiago y comunas aledañas.
La restricción se extenderá hasta el 31 de agosto de 2026, abarcando los días hábiles de lunes a viernes —excepto festivos— en un horario que va desde las 07:30 hasta las 21:00 horas. La zona de aplicación incluye la Provincia de Santiago, además de San Bernardo y Puente Alto, con especial énfasis en el perímetro del anillo Américo Vespucio, donde se concentra gran parte del flujo vehicular.
🚫 Vehículos sin sello verde Los automóviles más antiguos, sin certificación ambiental, deberán cumplir con la restricción según el último dígito de su patente:
- Lunes: 6, 7, 8, 9
- Martes: 0, 1, 2, 3
- Miércoles: 4, 5, 6, 7
- Jueves: 8, 9, 0, 1
- Viernes: 2, 3, 4, 5
La medida también alcanza a las motocicletas fabricadas antes del año 2002, que deberán acatar la normativa.
✅ Vehículos con sello verde (inscritos antes de septiembre de 2011) Incluso los autos con sello verde tendrán restricciones específicas:
- Lunes: 8, 9
- Martes: 0, 1
- Miércoles: 2, 3
- Jueves: 4, 5
- Viernes: 6, 7
- De esta manera, la autoridad busca equilibrar la circulación y disminuir la emisión de contaminantes en los días de mayor congestión.
El Ministerio de Transportes enfatizó que esta política pública es parte de un esfuerzo integral para mejorar la calidad del aire y proteger la salud de los habitantes.
“La restricción vehicular es una herramienta que nos permite enfrentar los episodios críticos de contaminación y garantizar que las familias puedan respirar un aire más limpio”, señalaron desde la institución.
La ciudadanía, por su parte, se enfrenta a un nuevo desafío: reorganizar sus rutinas de transporte y adaptarse a una medida que, aunque estricta, apunta a un beneficio colectivo.
